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22 enero 2010

El gran Goro

Mi abuelo materno era un hijo de la fregada, fue un hijo de la fregada toda su vida, y se murió siendo un hijo de la fregada.

Tuvo los hijos que necesitó para no tener que pagar personal para atender su rancho, mi madre me cuenta que a las 5 de la mañana se tenía que levantar a cortar zacate para que coman las vacas, mientras otros de mis tíos ordeñaban a las vacas y otros más salían a vender la leche.

Y pobrecito el que no obedezca, el abuelo (don trompo como le decían por su forma de bailar) tenía un "chicote" con el que azotaba a quien no obedeciera.

En resumidas cuentas, era un cabrón.

Cuando quedó senil, le dio un Alzheimer bien cabrón, al grado que se le olvidaba si ya había comido, por lo que iba de casa en casa de mi madre y mis tíos y les pedía comida jajaja, mis tías, quienes no sabían si ya había comido o no, le daban poquita comida, porque seguramente comería en otro lado, si no es que ya había comido.

Se hizo viejo, se hizo débil, pero nunca se le quitó lo cabrón.

Recuerdo una noche en la que nos juntamos algunos primos y tíos a jugar dominó, y por alguna razón se volteó y me preguntó:

- ¿Oye, tú conociste al gran Goro?
- No abuelo - le contesté.
- ¡¡¡Como chingados no lo vas a conocer!!!, ¿No eres de progreso?, el gran Goro fue un boxeador, lo mataron apuñalado cuando salía de una cantina....

Medio molesto por el regaño gratuito, seguí jugando, pero a los 2 minutos me pregunta el abuelo:

- ¿Oye, tú conociste al gran Goro?
- No abuelo, no lo conocí - le dije.
- ¡¡Puta madre!!! - me dijo -, - ¡¡¡Que no eres de progreso carajo!!!, si fue muy famoso, era boxeador y lo mataron apuñalado en una cantina!!

Obvio que todos se reían de mí, y como no soy muy bilioso, me cagaba que el abuelo de a gratis me esté regañando.

Al minuto me dice el abuelo:

- ¿Tú conociste al gran Goro?
- Si abuelo, era un boxeador muy famoso!!, lo mataron de una puñalada saliendo de una cantina..
- ¡¡¡Como carajos lo vas a conocer coño!!!, ¡¡Si ni habías nacido!!! ....

jajaja

Como dije, el abuelo era un cabrón.


11 enero 2006

Stone paper scissors.

De chavito cuando tenia que rifar algo con mis primos casi siempre jugábamos "juan, ken, pon", o "chin cham poo", o "juana quena pona" o "juana la quezona" cuando no había adultos cerca je je je. No se si todo el mundo le diga así, pero nosotros usábamos esas frases en ves de decir: "piedra, papel, tijeras".

Es raro, por que hoy después de veinte años me vengo a enterar que "juan, ken, pon" es una degradación de "Jan Ken Pon" o “Jun ken po” que es eso mismo, "piedra, papel, tijeras" en japonés.

Es un jueguito que describe perfectamente el juego de la vida, el hombre come plantas, las plantas se alimentan de la tierra, y cuando el hombre se muere, adivina qué... se lo come la tierra.

Y se explica tambien como una ironía más de la sociedad y de las relaciones entre hombres y mujeres, puedes sentirte una tijera cortando papel a diestra y siniestra; hasta que te topas con una piedra que te chinga el filo. Una piedra destinada a terminar cubierta en los brazos de una endeble hoja de papel.

Por eso, a pesar de ser piedra, no me siento tan fuerte. Hay papel rondando por aquí.

08 noviembre 2005

Mármol

Si yo te contara la mitad de las cosas que me han pasado en la vida, no me creerías ni la cuarta parte de lo que te diga. Y si me creyeras te formarías una imagen totalmente errónea de mí.

Pensar que una experiencia define a una persona es como pensar que con saber la composición salínica de una gota de agua puedes calcular el total de la sal en el mar. Una anécdota no me define, aunque si lo hagan el total de ellas.

Experiencias he tenido un chingo (no tantas como quisiera, pero mas de las que aparento) y todas y cada una de ellas me ha traído hasta donde estoy parado. Muy bien plantado.

Solo por escribir algo, puedo recordar algunas de las muchas memorias que vienen a mí con la fecha de día de muertos.

En día de muertos, cuando vivía mi abuela paterna, recuerdo perfectamente como me colaba hasta el altar para ratearle sus jicamas y su dulce de yuca (algo así como el camote pero más duro -sin albur-) a los muertitos. Según yo, mi abuela no se daría cuenta por que pensaba que se lo habían comido ellos. Juar.

En día de muertos me convertí en un narco-satanico-violador-de-muertos. Chale. (Aquí, aquí y aquí)

Un día de muertos, en la época de las vacas flacas, un primo me dijo -oye wey, ¿¿quieres ganarte una lana???- -¿¿Y a quien hay que matar??- -no pos a nadie, solo hay que ir al cementerio con una cubetita, agua y una jerga.

Gracias a ese día cuando un pendejo dizque muy chingón, dizque ingeniero, dizque licenciado se me quiere cagar encima, me basta con pensar: "Que sabes tu de la vida, pendejo, si nunca has chambeado lavando tumbas.".

Entonces todo me vale madre.

Yo soy casi ingeniero y solito me he pagado lo que llevo de carrera, la carcacha que manejo, y la ropa que me ven puesta. Y así como me he ganado dos mil pesos por escribir una palabra (lo juro, fue solo una) en el código fuente de un software que no chambeaba, he ganado diez pesos por lavar la tumba de la abuelita de un wey a quien según el quería mucho, pero le daba pena hacerlo. Pena mis bolas. Dinero es dinero.

Escribir esa palabra me dejó un buen billete, pero lavar mármol me dejó algo que muy poca gente tiene.

Humildad.

10 agosto 2005

Memorias

Siempre he tenido mala memoria, (no recuerdo bien, pero creo que ya lo habia mencionado en este congal).

Tengo muy pocos recuerdos de mi infancia, la cual no fue divina, pero al menos no tuve unos padres golpeadores ni tengo algun trauma que no halla podido superar.

Recuerdo que de chavito venia mucho a mi casa el vecino de enfrente, un niño ojon llamado “Joselo”, su abuelo siempre le cantaba: celo – joselo – joselooo con la tonadita de la bikina, a su nieta Tania le cantaba: tania – tatania – tataniaaa y a su hija Malala le cantaba: lala – malala – malalaaa… creo que al viejito le gustaba la bikina, y creo que no se sabia la letra.

A tres o cuatro casas vivia don Rutilio, un viejito bonachon que no salia mucho a la calle, mi hermano le decia “don ruquilio”

Mi abuelo paterno tenia una carniceria, recuerdo que de ves en cuando me decia que le limpie la mesa, era cuestion nomas de pasarle un trapo, supongo que podria hacerlo el, pero era el pretexto para darme diez pesos, que en esa epoca valian oro, me compraba un helado, sabritas, refrescos e invariablemente un duvalin.

Hablando de duvalin recuerdo que una ves en la primaria me gasté la lana que me dio mi viejo en figuritas, el se encabrono y dejo de darme dinero para ir a la escuela; a cambio, cuando regresaba de ella me daba dos varos pa comprarme mi duvalin. Un dia no se por que razon no me dio esa lana y me puse a llorar, desde eso, cada ves que se le acordaba mi viejo me cantaba “si no me dan duvalin lloro…” con el tonito de aquella cumbia que dice “si no me dan de beber lloro…” chale, no estoy muy orgulloso de esa anécdota.

Mi viejo cuando llegaba pedo a la casa (si estaba de buenas) se ponia a jugar luchitas con nosotros, el era “super muñeco” y nosotros “el santo” o “blue demon” o quien sea, mi mama nunca jugaba, por obvias razones. Una noche mi padre agarro a mi jefa para obligarla a que juege y ella se le monto en la espalda y le empezo a jalonear el pelo, mi padre entre su peda le pregunto: “¿y esta llave como se llama?” y mi madre le respondio: “la chinga tu madre” jejeje hasta la fecha cuando recuerdo esta escena junto con mi hermano nos cagamos de la risa.

Hubo un lapso de tiempo en el que el era todo para mi, el recuerdo mas viejo que tengo es que no se como me subi a una escarpita como de 10 centimetros de alto y no me podia bajar, entonces empece a gritar “caac!! caaac!!! caaaac!!” para que mi hermano (Isaac) viniera a rescatarme. Y lo hizo.

Cuando mis padres se separaron le preguntaron a Isaac con quien queria quedarse, y el dijo “yo me quedo solo”, ya era mayor de edad y podia tomar esa decisión. Cuando me preguntaron lo mismo respondi sin dudar “con mi hermano”. Hoy responderia lo mismo.

Mi sobrino esta hermoso, ya platico con el; le digo: “¿que paso chavo?” y el me dice hablando susurradito como siempre: “hay ta hay ta”, - “¿como has estado chaparrito?” – “hay ta hay ta” siempre apunta con su dedito y dice: “hay ta…” A cada rato le digo “gatiiitooo” con vos chistosa, y el se rie “jjjjjjjjjjj” haciendo gargaritas.

Esta muy chavito todavía para recordar, pero cuando tenga mi edad, si llega a tener un recuerdo mio de ese tipo, entonces mi vida habra valido la pena.

28 julio 2005

Trola

No fue ayer ni anteayer, mas bien fue en la época en la que no me preocupaba por la falta de lana y la falta de vieja; puede decirse que ya llovió.

Apenas habían pasado aquellos días en los que amontonados alrededor de la maquinita de street fighter solo esperábamos a que a alguien le salga un “Dragon Punch” mejor conocido como “oriuget” para darle lapos a discreción al jugador en turno, quien a pesar del dolor en la cabeza, se sentía orgulloso de su logro.

Esos momentos ya estaba atrás.
Había llegado el tiempo de Street Fighter II.

Ahora ya podíamos ejecutar cualquier poder de cualquier peleador con dos movimientos muy rápidos y cuando mucho dos clicks en el botón adecuado, en lo particular el único que me daba problema era el especial de Zangief (girar la palanca 360 grados en direccion de las manecillas del reloj y apretar los tres golpes al mismo tiempo si mal no recuerdo). Siempre tapábamos la palanca para que los “chavitos” (juar teníamos 13 años) no vieran como hacíamos los poderes de forma directa.

De nosotros puedo presumir de que fui el mejor jugando a Guile, nadie jugaba a ese peleador mejor que yo, Incluso le ganaba a mi primo cuando el jugaba con alguien que no sea Ryu (o Ken)… mmm también me ganaba con Dhalsim y con Blanka. En general mi primo era y es mejor en los videojuegos que cualquier otro de nosotros, e insisto, éramos buenos.

Un buen día, después de jugar hora y media con la misma ficha (gracias a los chavitos que lo retaban sin parar) un chavo desconocido metió su ficha era como de nuestra edad, tal ves un años mas grande, en toda la sala se hizo un silencio misterioso… “es Trola” “es Trola” escuchamos que dijo un susurro. El nuevo dijo –¿Que onda?, soy nuevo por acá, me acabo a cambiar de casa… –

Mi primo estaba jugando con dhalsim (era su favorito para madrear chavitos que no veían de donde les llegaba el golpe juar) de inmediato supo que no era una buena elección para enfrentarse a un rival aparentemente experimentado, quien acababa de seleccionar a Ryu

Round 1… Fight!!

Mi primo empeso como siempre con un golpe medio agachado, de esos que le dan directo a las patas al oponente desde la posición inicial, trola respondió con un “oriuget” que le dio de lleno en las manos a Dhalsim quitándole ¼ de su energía. Cuando se hubo levantado, trola disparó un “abuget” (Fireball) el cual mi primo apenas esquivó deslizándose por debajo de el con patada fuerte agachado… trola se limitó a tirarle un dragon punch en las patas. Apenas se hubo levantado Dhalsim, Ryu le propinó una patada fuerte agachado por lo que lo tiró al suelo, solo para levantarse mareado. Cuando se levantó vimos algo que solo habíamos imaginado en sueños: trola se había alejado mientras mi primo caía, y ahora había brincado hacia a el con patada mediana la cual le dio en la cabeza, con la misma y sin darle tiempo de poner defensa, golpe pedio agachado y “oriuget” con golpe fuerte, el cual le dio tres golpes. Dhalsim estaba muerto.

5 golpes, nunca habíamos visto eso. Recuerden que en esas épocas no existían exageraciones como kings of fighters, de hecho ni siquiera había salido el primer Mortal Kombat, así que los combos eran cosas que solo los realmente expertos podían hacer. A partir de eso las cosas cambiaron mucho. Nos volvimos mas fuertes todos, Los chavitos ya no nos retaban, la maquina nunca nos dió batalla, por lo que teniamos que jugar entre nosotros. La trola resulto no solo ser un gran jugador, si no que ser un muy buen cuate y siempre que podía escaparse de la pollería de su jefa se iba a jugar con nosotros.

Pasó street fighter y luego cuanto clon le siguió, nos alejamos de las maquinas al comprar el primer nintendo, y luego super, play, dreamcast, 64, PS2, cubo y ahora las cajas x, no volvimos a ver a la trola.

Ayer iba de camino a la casa y me tope con un wey que me recordó a alguien, iba caminando al lado de una señora, abrasando a un niño y tomado de la mano de una niña. - ¿Trola? Le dije… - ¿Que pedo? Me dijo - cruzamos dos palabras y luego cada quien se fue por su camino. Por un momento pensé en invitarlo al local de maquinitas de mi primo para jugar King Of Fighters: Maximum Impact pero pos, no lo creí oportuno.

A donde quiero llegar con todo esto? (Inche pregunta clásica en este congal)

A que ya estoy viejo. Punto.

06 julio 2005

Cadenas rotas

No provengo de una familia con dinero, podría decirse que tampoco todo lo contrario ni nada parecido, ya me confundí... bueno ya no se ni por que dije eso.

Fui educado – si no de la mejor manera posible – de una manera regular, nunca fui golpeado por mis padres (aunque algunas nalgadas y bofetadas si me llevé) y pos aunque no se me enseñó a hablar en publico ni tampoco en donde carajos hay que poner cada cubierto en la mesa, se me enseño que en este mundo matraca de chambear nadie se escapa. Desde que tengo uso de razón si quería algo – así sea un puto duvalin – tenía que trabajar para conseguirlo.

Mis padres no fueron educados de esta misma forma. De la niñez de mi padre no se prácticamente nada, nunca la comenta y yo nunca le pregunto; solo puedo decirles que fue hijo unico del segundo matrimonio de mi abuela, quien ya había tenido 3 hijos antes que el. Fue el consentido de mi abuelo. La infancia de mi madre no fue un lecho de rosas, de hecho fue un azco.

Mi abuelo materno QPND fue desgraciado que tuvo 13 hijos nomás pa no tener que contratar ayudantes en su rancho, por eso mi jefa y mis tíos eran los encargados de ordeñar las vacas en la madrugada y luego salían a vender la leche, de hacerles falta una pinche moneda de 10 centavos el abuelo les despedazaba la espalda con lo primero que malamente tenga a la mano, lo mismo una chancla que un chicote, que un cable, mi madre todavía tiene las cicatrices en las piernas de esos latigazos.

Mi abuela materna fue... como decirlo… si existe dios ella seguramente está con el ahora. Perdí la cuenta de las veces que si tenia una manzana en la mano y pasaba alguno de sus nietos la partía a la mitad y le daba una parte al mocoso en turno, a los 30 segundos pasaba otro chamaco y se repetía la operación las veces que fuese necesario, hasta que hallamos pasado sus 50 nietos o hasta que no quede manzana, ni siquiera teníamos que pedirle nada. Ahora entiendo que el amor de su chingo de nietos era mas nutritivo y saludable para ella que la manzana. Hasta el día de hoy no hay alguien en la familia que tenga un mal recuerdo de la abuela. Su funeral logró unir a toda la familia nuevamente, y llegaron tíos con primos que ni conocía, todos a despedirse de la abuela.

A donde va todo esto? Pos a ningún lado.

Estoy seguro de que muy pocos – si es que alguno – de ustedes sufrió maltratos en su infancia, yo tampoco, pero me consta que es un mal común en nuestra cochina sociedad y créanme que es totalmente posible erradicarlo, no veo la manera de que – por ejemplo – mi hermano pierda el control y golpee a gatito, primero por que el gato con la educación que recibe no lo veo haciendo nada que provoque esos golpes, y segundo, porque aunque lo hiciera, mi hermano, con todo lo que lee, con toda la experiencia que tiene, y con todo lo que quiere al chamaco, no seria capaz de levantarle la mano.

Y eso es gracias a mi madre, que a pesar de haber sufrido en carne propia – textualmente hablando – la violencia, siempre hizo lo posible por enseñarnos que un niño aprende mas incentivado por un premio que aterrorizado por el posible castigo.

Un niño golpeado es un padre golpeador, eso dicen. Gracias a mi madre, la cadena esta rota.

13 junio 2005

Adios

- Al menos dime algo -dijo ella mientras me agarraba la mano que le acababa de soltar...
- ¿Puedo decirte algo que haga cambiar tu decisión? -contesté
- No.
- Entonces no tiene caso que te diga nada.

Eso pasó hace como 4 años, no he sabido prácticamente nada de ella, solo que se casó dos meses después y que ahora tiene 2 hijos.

¿Por qué escribo esto? Bueno, agreguémoslo a la lista de cosas que no se.

19 mayo 2005

La enseñanza de mi padre

En la escuela había una compañera de nombre Ena, a más de uno de los lectores de este congal les habrá dado risa leer ese nombre.

Ena tenía una actitud bastante castrante, era súper preguntona. Y era castrante porque si de algo estoy orgulloso es de mi facilidad para aprender cosas, desde muy chavo nunca ha sido necesario que nadie me explique algo dos veces, de hecho ese es uno de los pocos legados de mi padre: la segunda vez que me explicaba algo invariablemente venía acompañado de un tremendo coscorrón.

Y era tan preguntona que varios eran los maestros que ya la odiaban por hacerlos repetir la clase tres o cuatro veces, tanto que algunos le decían que ya no les pregunte en clase, que mejor le daban asesorías en su cubículo. ¿Por qué no podía ser un estudiante normal? de esos que se quedan callados y truenan en silencio, pero no, tenía que ser de esa clase de alumnos preguntones que de todos modos truenan.

Y tanto me castraba tener que escuchar una y otra vez algo que había entendido perfectamente desde la primera vez que medio a modo de venganza cada vez que la veía le decía: "Eeeeeeennnaaa!!!" jaja, al principio todos mis compañeros no sabían que estaba haciendo, pero luego ya había alguno que cuando la veía me decía: oye flaco, hay esta Ena, a lo que invariablemente seguía un sonoro "EEEEEENNNAAAAAA!!!" coreado por las risas de mis compañeros.

El tiempo pasó, Ena solo dejó de preguntar hasta que se salió de la escuela y yo no deje de decirle "EEEEENNNAAAAA!!!" hasta ese entonces... desde eso no la he vuelto a ver...

Por eso hoy Ena, donde quiera que estés, tengo que decirte algo que no pude decir por última vez... de verdad desde el fondo de mi corazón y con todo el cariño que nunca pude mostrarte... EEEEEENNAAAAAAA!!!!!

Chale.

28 abril 2005

Narco-satánico, necrofílico. (III)

Si no has leído lo demás lee primero esto y luego esto.

Seguimos en procesión con destino al cementerio, los kukuxclanes venían hablando muy bajo, era una especie de siseo con un poco de ritmo, por ratos se apoderaba de mi una sensación extraña, había algo que me hacia sentirme muy feliz, y por lo que podía notar, lo mismo les pasaba a todos mis compañeros.

Aun lado de mi estaba mi hermano, no lo había notado pero se veía realmente horrible, tenia la cara desfigurada con trozos de piel desprendiéndosele mientras caminaba, en especial había un pliegue asqueroso que le cruzaba la boca desde el labio superior al inferior. Y fue entonces que me di cuenta de que tenia un cuchillo clavado en la espalda, le atravesaba los pulmones y salía por el pecho.

Su camisa estaba manchada de sangre por todos lados, así el chucillo del cual colgaban gotas de sangre ya secas. Me volteó a ver y se rió jejeje ... daba miedo.

Estábamos a cincuenta metros del cementerio, cuando escuchamos un grito aterrador, como si alguien estuviera matando a golpes a una mujer, y frente a nosotros paso corriendo una figura delgada, con el pelo largo y gritando y aullando desesperadamente, se encerró en su casa y apago la luz de la calle, mientras Lucas reía, en los ojos ya tenia esa luz infernal que se desataría mas tarde.

Llegamos al cementerio... entramos? dijo Elías... no, dijo Lucas, estamos mejor acá en la puerta.

No se ustedes, pero estar en la puerta de un cementerio a las 12 de la noche en noche de brujas no es una sensación envidiable, no es algo que le desee a nadie. La reja alta, como de dos metros, hecha a base de barrotes de metal, como de dos centímetros de diámetro y separados unos 15 centímetros unos de los otros, en la parte de arriba terminaban en punta, y la reja tenia un candado bastante grande. No se para que. Nadie quiere entrar a los cementerios. Casi nadie.

Entonces que? -dijo Elías- empezamos? ... ok, que traigan el ataúd -contestó Lucas- yo mismo quiero abrirlo.

Llevamos el ataúd hasta donde estaba Lucas y lo abrió, estaba vació, a excepción por las cosas que habían comprado en el súper... se me nubló la vista al verlas... dos cocas de dos litros y dos bolsas mega grandes de sabritas... se me nubló la vista porque a esa hora ya todos estábamos muriéndonos de hambre.

Terminamos de comer y como ya no soportaba el resistol que tenia pegado en la cara me lo quité, algunos kukuxclanes se quitaron sus ropones porque había un calor de los mil demonios, y mi hermano se quito el cuchillo que tenia en la espalda, por que le estaba picando. Era un cuchillo hecho de madera cortado por la mitad, las dos partes estaban unidas por un alambre rígido que rodeaba el cuerpo de mi hermano juar juar juar, se veía realmente cagado.

Como a la una regresamos cada quien a su casa, sin pensar en todo el lió que se armaría en los dos o tres días siguientes. El caso es que en la mañana del día siguiente unos judiciales fueron a casa de Lucas y vieron el ataúd de cartón y algunos trajes de kukuxclanes adentro de el, se lo llevaron y pos con eso ya éramos los principales sospechosos de unos actos vandálicos que se dieron en la noche anterior en el cementerio. Eso, aunado al circo que armamos la noche de brujas, pos realmente nos inculpaba. Por eso el diario publicó lo que publicó.

Si no fuera por un homosexual que valientemente declaró en el ministerio público que había visto una grupo de chavos disfrazados de muertos y que estaban horriiiibleeeesssss y que uno de ellos tenia clavado un cuchillo en el culo... jaja... eso dijo. Si no hubiera sido por que el declaro que nosotros fuimos al cementerio pero que no entramos a lo mejor hasta al bote íbamos a dar todos por graciositos.

Al final, resultó que los que habían hecho desmanes en el cementerio fueron los mismos que se dedican a reparar tumbas (conocidos en progreso como los "cahuiches") obviamente para conseguir un poco de trabajo extra.

Solo puedo decir que desde eso, no confío para nada en lo que dicen las noticias.

Ya lo se, doy pena como escritor :P, asi que se aceptan comentarios de cualquier tipo juar juar.

23 abril 2005

Narco-satánico, necrofílico. (II)

Si no la has leído, lee la primera parte aca.

Dicen los ancianos que en la noche de brujas los muertos se levantan de sus tumbas y reparten velas rojas a las personas que quieran dañar; dicen que si alguien toca tu puerta y te da una vela roja encendida es una amenaza terrible. Al día siguiente la vela amanece convertida en un hueso humano, y quien la recibió amanece muerto.

-Vamos caminando hasta el centro- dijo Lucas, y el líder del grupo de los kukuxclanes asintió con la cabeza. Decía llamarse Elías, tiene ese tipo de cara que te recuerda un chingo al personaje que conduce un programa de concursos todos los domingos en la mañana, corpulento y alto, pero de carácter amable y atento, ese carácter del que da miedo saber que puede conseguir que las personas hagan cualquier cosa, si solo lo pide.

Empezamos la caminata, alguien llevaba una especie de lámpara de vela, y estaba quemando incienso, el olor era muy fuerte y el ambiente pesado. Lucas iba adelante, cargaba una hoz, la cual había fabricado con una vara larga y una lamina afilada; detrás de el iba Elías, enfundado en su batón negro y sin dejar que se le vea la cara tapándose con la capucha, en la mano derecha llevaba una pequeña campana parecida a las que portan los monaguillos en las iglesias, la cual hacia repiquetear mientras repetía en vos apenas audible... arrepiéntanse... arrepiéntanse...

Detrás de Elías veníamos agrupados los que salimos con Lucas, y detrás de nosotros todos los que estaban vestidos como kukuxclanes. Al voltear me di cuenta que dos de ellos llevaban cargado un pequeño ataúd, muy rustico, completamente negro y con una cruz plateada en la parte superior, del tamaño de un niño de 13 años. Ninguno de nosotros conocía, -hasta ese momento- su contenido.

No quiero continuar sin hacer una aclaración: esto no es un cuento de terror, es una historia 100% real. Todo lo relatado aquí sucedió realmente, y si consultan la hemeroteca pueden confirmarlo (el periódico donde salieron todas las noticias fue "El diario de Yucatán")

Habíamos caminado como dos kilómetros, las personas apagaban las luces de sus casas cuando nos veníamos acercando, algunos nos aventaban pringas de agua (bendita supongo), otros solamente corrían a esconderse a nuestro paso. Llegamos a una esquina donde había un restaurante, algunos parroquianos empezaron a aplaudir como si fuera un festejo carnavalesco, entonces Lucas se detuvo, y los demás le imitamos. Se acercó caminando muy lentamente a una de las personas que habían aplaudido, y de la larga manga de su batón salio su huesuda mano, en ella una vela roja, encendida, -sinceramente yo no vi en que momento la encendió- y se la entregó a la parroquiana, quien al momento de agarrar la vela, estaba temblando de terror.

Lucas dio media vuelta y caminó hacia nosotros. De verdad daba miedo la mueca que parecía iluminarse en su cara, una sonrisa, pero no de alegría, sino que de satisfacción. Es la primera de la noche -dijo-, nos faltan nueve.

Seguimos caminando. Cuando llegamos al centro del progreso, Lucas ya había repartido todas sus velitas, diez en total, entonces dijo: Vamos al gallito, necesitamos comprar algunas cosas que nos hacen falta. (el gallito es un súper que está abierto las 24 horas),

Fuimos a comprar, sin embargo solo Lucas y Elías entraron al súper, los demás nos quedamos en la puerta esperándoles. Cuando salieron, llevaban consigo dos bolsas de plástico, repletas de algo. Sin decir nada abrieron el ataúd y las metieron dentro.

Se acercaron a nosotros y Lucas dijo: bueno, ahora empezaremos la última caminata... vamos al cementerio.

Eran poco mas de las once, si mis cálculos no fallaban, llegaríamos al cementerio al filo de la media noche. En noche de brujas.

Continuara… (El lunes... ahora si es la ultima.)

22 abril 2005

Narco-satánico, necrofílico.

La camioneta blanca permanecía estacionada en la esquina de mi casa, sin marcas, sin placas, pero todos sabíamos la clase de gente que había dentro.

Era el 4 de noviembre de mil novecientos noventa y pelos, el día anterior mis primos se habían llevado una sorpresa que ninguno de nosotros va a olvidar durante el resto de nuestras vidas.

3 de noviembre de mil novecientos noventa y pelos.

“Narco satánicos, violadores de tumbas” decía el encabezado de la primera pagina del periódico local. “Un grupo de fanáticos, adoradores del diablo, entran al cementerio municipal de esta ciudad y puerto, y profanan tumbas en medio de ritos satánicos que incluyen el sacrificio de gallinas y perros”

4 de noviembre de mil novecientos noventa y pelos.

“En exclusiva para el diario “el chismosin” los nombres de los narco-satánicos que exhumaron y violaron cadáveres en la madrugada del día 3 de noviembre”, y en esa lista estaba mi nombre, el de mi hermano y el de todos mis primos.

Y dos semanas estuvimos sin salir de nuestras casas, por miedo a que nos apañe la judicial, que se la paso esas mismas dos semanas con su camioneta estacionada en la esquina de mi casa.

1 de noviembre de mil novecientos noventa y pelos.

“Que pedo Lucas???” le dijimos a uno de nuestros primos, un genio en artes plásticas, el creador de la imagen en papel de flacoman, (mi hermano es la personificación en carne y hueso, y su servilleta la presencia en la red)… ¿vamos a salir mañana? ¿Qué compramos pa que nos veamos chingón?... – Pos ya saben, resistol blanco y un paquete de pinturas para payaso – dijo Lucas con una sonrisa macabra dibujada en el rostro.

Compramos todo lo solicitado y bajo la supervisión atenta de Lucas esparcimos resistol blanco en cuanto pedazo de vidrio mas o menos grande encontramos, a petición de el con los dedos le dimos formas extrañas, diabólicas, y esperamos a que seque casi totalmente. El siempre nos estaba mirando, estaba saboreando la transformación que al día siguiente iba a conseguir en nosotros…

2 de noviembre de mil novecientos noventa y pelos.

–Vamos a casa de pepe, total la fiesta esta a 200 metros de su casa, podemos hacer los “preparativos” tranquilamente. Y nosotros estúpidamente seguimos su consejo. Nos juntamos a las 7 pm, la fiesta empezaba a las 9. Teníamos 2 horas para la transformación.

Con increíble habilidad Lucas convertía los pedazos de resistol medio seco en piel despellejada, la pintura de payaso era idéntica a la sangre y todo eso aunado a las ropas desgarradas y sucias que llevábamos todos, nos daba un aspecto deplorable. De verdad dábamos miedo. A mi en lo particular me puso un trozo bien grande de resistol seco tapándome todo el ojo derecho, parecía que me había quemado la cara o algo así, de tal manera que la piel me cubría el ojo.

Llegamos a la fiesta, todos nos volteaban a ver y murmuraban, nunca supe si lo hacían porque realmente nos veíamos feos, o porque ya se habían dado cuenta de que nadie nos había invitado.

Nos encontramos con algunos compañeros, calculo que eran como 20 en total, todos vestidos con batones negros con capucha, ellos daban miedo, mas que por su apariencia, por su numero, aun asi, nunca imaginamos las cosas que podian ser capaces de hacer.

La fiesta acabó, si ningun percance, nos juntamos todos y los lideres de cada equipo tomaron una decisión espantosa, hasta el dia de hoy me arrepiento por todo el mal que causamos esa noche.

Continuara… (mañana, lo prometo)

Versión de ::~