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11 enero 2010

Introspectiva

Mas que pensar en lo que podría ser, deberías pensar en como conseguirlo... -dijo el estúpido habitante de mi hipotálamo-

Ahora me lo dices, animal, toda la vida has dejado que cometa error tras error... -le contesté-

Rara vez me funcionó el método del pre-conocimiento, jamás la "táctica y estrategia", y la única vez que funcionó la técnica del razonamiento, ya sabes como me fue.

Lo siento, -dijo el idiota-, pensé que podrías deducir por ti mismo que razonar no siempre funciona, debes dejarte llevar, debes intentar e intentar, debes sentir.

Y ahora me lo dices estúpido!!!, ¿No crees que fue demasiado el tiempo perdido???

El subconsciente humano es un asco.
Sobre todo cuando tiene razón.

15 febrero 2006

Jamás ...

... imaginé poder estar con alguien sin necesidad de que esté en mi presencia, tener a alguien respirando en mi oído todos los días, y a cada hora. A pesar de estar solo.

En la vida pensé que podría existir quien rompa la barrera de protección auto construida alrededor de mi alma, quien al mismo tiempo construye una barrera nueva en mi cerebro. Acostumbrando al alma a que no se le va a lastimar, y acostumbrando al cerebro a que las palabras son solo eso. Palabras.

Nunca creí en encontrar comprensión absoluta, comunicación absoluta, razonamiento absoluto y confianza absoluta. Mis padres me enseñaron que a la mujer ni todo el amor, ni toda la confianza, ni todo el dinero. Mala enseñanza. Ahora lo doy todo, y sé que no me va a fallar.

Nunca soñé con encontrar perfección. Sabía que en el mundo alguna de las tres mil millones de mujeres tenía que ser exactamente como la idealizo, pero pensaba que estaría en algún lugar inaccesible, nunca creí encontrarla aquí. Y jamás por mi mente pasó la coincidencia de que ella también quisiera estar conmigo.

Y a pesar de no creerlo, ahora hay alguien que respira en mi oído derecho, alguien a quien le gusta mi doble personalidad, y alguien con quien comparto una línea de comunicación cerebral inalámbrica más rápida que la fibra óptica. Y ese alguien eres tú.

22 junio 2005

Me conformo

Me conformo con la migaja de pan que cae de sus manos, la sonrisa que guardas cuando tiene mala cara; dame la palabra que no pudo huir al tapar con sus labios los tuyos y la gota de sudor que no escapó de tu piel en algún momento de insatisfacción.

Obséquiame un segundo, coño un pinche segundo, en el que sepa que eres mía, aunque que por el resto de tu vida seas de él. Solo un puto segundo, prometo que en mis brazos lo sentirás eterno.

No quiero más que una mirada, mirada de comprensión, de afecto, de amor, de deseo, de lo que quieras, pero una mirada para mí y solo para mi, con la que tus ojos se amarren a los míos y que no haya poder legal, moral o religioso que pueda desatarlos.

Solo un poro de tu piel, uno que nadie haya tocado antes. Y resguárdalo para mi, que nadie pueda ni mirarlo, porque me pertenece; y que al besártelo se expanda por todo tu cuerpo para que seas mía entera, aunque sea en el lapso de un segundo.

Es lo que quiero. Nada más. Si me regalas eso veras que con tan poco voy a construir un mundo, del cual no vas a querer salirte ni en sueños.

23 marzo 2005

Soledad

¿Estás aquí soledad?
por que te quedas si no te llamé hoy,
me da mucho miedo que empiece a gustarme tu presencia.

Siempre estás conmigo...
de repente la causante de mi insomnio,
de repente la musa de mis poemas.

¿Tan mala eres soledad?
tan obscura cuando me miras con tus ojos de demonio,
tan reluciente cuando me cobijas con tus alas de ángel.

Estas acabando con mi vida...
llenando cada espacio,
con tu desagradable compañía.

¿Finges dejarme algunas veces soledad?
o solo no me doy cuenta,
pero siempre estás conmigo.

Algo te debo, algo te hice...
algo quieres cobrarme,
con la espada que entierras en mi pecho cada noche.

¿No puedes marcharte soledad?
me obligas a respirar tu aire contaminado,
en mis venas circula el azufre de tu existencia.

¡Ya quiero matarte soledad!
ya quiero estar solo...
por primera vez en mi vida.

04 marzo 2005

¿Carta de amor?

Esta no es una carta de amor.

Si lo fuera diría que sueño contigo cada noche, que despierto con el sonido de tu voz impregnado en mis oídos, que voy por la vida diciendo tu nombre sin que nadie se dé cuenta, con tu rostro esculpido en mis pupilas. Te diría que pienso en ti a cada respiro, cuando hablo, cuando escucho, cuando camino, cuando existo, y cuando como sandía.

Tal vez sea solo un montón de letras, tal vez un grupo de unos y ceros acomodados de manera caprichosa en un archivo de computadora, a lo mejor es un razonamiento diluido en una hoja de un blog, o una agrupación de fonemas provocada por el insomnio a las cuatro de la madrugada.

Esta no es una carta de amor.

Fácilmente podría escribir una, y decirte que eres todo lo que pido, lo que quiero y lo que necesito, decirte que desde que mis pensamientos se ataron a ti no se han desamarrado, que te dedico mis palabras y mis hechos, que siempre estoy buscando la manera de poner palabras a la derecha de cada letra de tu nombre, decirte que eres una bella habitante en mi cabeza… y que vives sola.

A lo mejor sea un análisis fonético de mis pensamientos, quizás sea una agrupación de ideas encapsuladas en ocho letras, puede ser una de esas poesías mono dirigidas que algunos llaman acróstico, tal vez solo me dieron ganas de escribirlo, o tal vez lo hago porque cuando escribo tu nombre puedo ver en el claramente tu rostro.

No es una carta de amor.

Y no lo es, porque ninguna palabra escrita en ella contiene las ocho letras de tu nombre, ningún párrafo expresa intención alguna de acercarme a ti, y en ningún renglón se encuentra una solicitud de respuesta. No es una carta de amor porque en ningún momento dice que te amo, no porque no lo sienta, sino porque no tengo el valor de decírtelo.

05 febrero 2005

Extrañar

Extrañar es recordar algo que hiciste muchas veces antes y que ahora no puedes hacer, extrañar es recordar una situación en la que estuviste y en la que ahora ya no puedes estar, extrañar es ver en un menú el nombre de la bebida que tomaba, poner los pies en un lugar donde estuvieron los de ella o respirar el aire de un lugar donde ella respiraba.

Sentir frío y pensar que antes no lo sentías, sentir dolor y recordar cómo te lo sanaba, sentir cansancio del trabajo, de los deberes, de la vida; y saber que si ella estuviera contigo buscaría la forma de darte ánimos para seguir con todo. Extrañar es sentir que la vida se te está yendo a cada segundo y no hay nadie que logre que esos segundos valgan la pena.

Tener ganas de regresar al pasado, de abrazarla y decirle las cosas que le decías antes, tener insomnio por pensar en ella o por escribir tonterías en su nombre, tener miedo a la soledad, a los años, a la inexistencia, tener miedo, miedo a todo.

Extrañar es pensar que la vida es distinta desde que no está contigo, es mirar cada cosa en el sitio donde la pusiste la última vez, mirar el vaso donde bebía siempre y que nunca mas va a usar, el cepillo de dientes que olvido y te niegas a tirar, el sofá donde tuvieron tantas pláticas, algunas discusiones, donde muchas veces se quedaron dormidos viendo alguna película, película que ahora tienes que ver solo.

Fracasar una y otra vez en tus intentos de olvidarla, tratarla como amiga y darte cuenta de que ella sólo quiere ser eso; escucharla mencionar sus recuerdos mientras se te despedaza la garganta con el nudo que se forma, mirarla y pensar que antes tenías permiso de hacer lo que sea con ella, y ahora ni siquiera deberías de estarla mirando.

Ahogarte en las ganas de pedirle que regrese, rogarle al cielo que le muestre el camino hacia ti, preferir la muerte a pasarte la vida sin lo que tuviste antes y por idiota dejaste que se vaya.

No tengo ni una razón para extrañarla.

Y no sé por qué la extraño tanto si no tengo razones para hacerlo, no sé por qué Playa me hace extrañarla tanto si nunca he estado allí con ella, y no sé por qué comer sandía me hace recordarla si nunca he comido sandía con ella, ni sandía ni nada. No sé por qué cumplir años me hace pensar en ella, si ni siquiera sabe en qué fecha cumplo años; no sé por qué extraño su boca si nunca la he besado, no sé por qué extraño sus manos si nunca las he tocado, no tengo razones para extrañarla, pero aún así lo hago.

04 febrero 2005

Dia de compras

El día de mañana, voy a levantarme muy temprano para aprovechar mejor el día. Voy a desayunar muy bien para tener mucha energía y pienso asearme perfectamente para estar bien presentable, por si me topo contigo en la calle.

Saliendo, lo primero que voy a hacer, es ir a la tienda de la esquina a comprar dos kilos y medio de sonrisas, para regalárselas a todas las personas que se crucen en mi camino; dos kilos de afecto para dárselo a mi familia; y un kilo de amor de la mejor calidad para seguirlo guardando. Todavía no tengo a quien dárselo.

También voy a comprar un paquete grande de alegría; creo que me está haciendo falta últimamente, ah! y unos cuantos chistes para contárselos a alguien que este triste, siempre me topo con gente triste, y nunca hago nada por ayudarles.

En donde vivo hay un árbol de manzanas, hace tiempo que no como de ellas, porque ya no quiero seguir recogiendo las que caen al suelo, siempre hacen que me enferme del estomago, y muchas veces también del corazón. La manzana más perfecta del árbol esta hasta arriba, en la meritita copa, he tratado de subirme a bajarla, pero siempre me caigo, la última vez la tuve en mis manos y por tratar de arrancarla resbalé, y por el golpe todavía tengo problemas cardiacos. Por eso voy a comprar en la ferretería una escalera muy alta, para poder alcanzarla, y unas tijeras muy filosas para cortarla sin lastimarla, a lo mejor hasta compro unos guantes para poder asirla sin temor a magullarla, para que se dé cuenta que sí merezco alimentarme de ella.

Finalmente, en la noche, cuando salga de la escuela, voy a comprar una bolsa de rezos, la más grande que vendan, antes de dormir voy a aventarlos todos al cielo, lo más alto que pueda, para que el viento los lleve a toda la gente pobre del mundo, porque casi siempre me olvido de ellos; a todos los niños y a los ancianos, unos por lo que les espera y los otros por lo que han hecho por mí, a los diferentes por ser mis iguales, a los desconocidos por ser mis amigos, y al Papa porque solamente ha hecho el bien toda su vida.

A mi familia les voy a comprar un poco de paz, que bien que les hace falta, también voy a comprarme cinco litros de serenidad para poder escuchar a todos, y doce onzas de inteligencia para poder darles mis puntos de vista sin dañar los suyos, a mis padres voy a comprarles muchos metros de cuidado y una docena de respeto, a mi hermanito un suculento trozo de comprensión y a mi hermano mayor unos zapatitos de bebe, porque tiene un hijo precioso.

Nunca me acuerdo de mis amigos, ya están empolvados y a lo mejor hasta rotos, así que voy a comprar un paño para limpiarlos, una botella de pegamento para arreglarlos y un galón de pintura para dejarlos a todos como nuevos, a lo mejor consigo unos cuantos amigos más, pero no muchos, para poder mantenerlos a todos en perfecto estado.

Y por último, antes de dormir voy a revisar mi cartera, para ver si me queda para comprar lo mismo pasado mañana, solo para darme cuenta de que tiene más de lo que tenía cuando desperté.